27 ENE (MEX) .- Luego de que Guillermo Dávila hablara despectivamente acerca de su hija Marielena, fruto de su relación con Chiquinquirá Delgado, ahora es la joven quien decidió romper el silencio y enfrentar la situación.

En un extenso texto que compartió en sus redes sociales, la modelo señaló que siempre quiso tener una cercanía a su padre de manera sana; sin embargo, sucedió lo contrario, pues fue víctima constante de violencia física y psicológica. 

«La presencia física, un momento o una foto no significan nada si detrás de todo eso hay abuso emocional, malos tratos, rechazo, y manipulación. Es cierto que ya no tengo una relación paternal, lo que no se mencionó fueron las décadas que pasé intentando sanar eso.  Yo sí quería una relación, pero sana y nunca pedí gran cosa, solo el reconocimiento del dolor causado y una promesa de ser mejor en el presente. Eso nunca llegó y está bien, ya no me duele y ya no lo necesito», escribió Marielena.

Para finalizar, la chica de 33 años expresó públicamente su agradecimiento a su madre, Chiquinquirá Delgado, por apoyarla en cada paso y por defenderla de ese escándalo en el cual se ha visto involucrada.

Fiera Lasa/Mezcalent.com 

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