08 JUN (MEX) .- Kerly Ruiz, una de la presentadoras de «Siéntese Quien Pueda» (TelevisaUnivision), responde a todas las personas que la han criticado por su físico y explica cómo ha logrado salir adelante de los malos comentarios que recibe el día a día.
«A mí nadie me limita, a mí una crítica no me limita, porque yo siempre he dicho que las críticas malas son el reflejo de lo que hay en la vida de los demás. Mi sueño era esto, ¿por qué yo le voy a permitir a la gente que está detrás de un teléfono y ni siquiera tienen sueños o metas, permitirles que me destruyan a mí mis sueños?
«Yo tenía una meta que trabajaba en silencio. Mientras me criticaban mis músculos, mis brazos, ayer pude aguantar dos minutos y medio colgada de las alturas, entonces esos músculos que tanto me criticaron fueron mi fortaleza.
«Y la gente dice ‘bueno, eres figura pública, acepta que te critiquemos’. Yo también soy un ser humano, yo siento, levantarte a las cinco de la mañana y leer mensajes donde me decían ‘eres un hombre, una transform, te estás operando’ es duro y a veces puede llegar a ser mucho más duro que un circuito de estos, pero luego está el poder de la mente y rechazar todas esas cosas porque a mí nadie me va a limitar».
Kerly asegura que decidió aceptar el reto de participar en el programa «Garras vs Veneno: Guerreros Mundiales» (Unimás/TelevisaUnivision/VIX) para darle un buen ejemplo a su hija Gail, de 9 años.
«A mí me han criticado, a mí me han señalado, a mí qué no me han dicho, ‘obsesión, estás cambiando tu cuerpo’; no, yo lo estoy haciendo por mí y porque yo soy madre y tengo una hija que depende de mí y que mi hija es mi prioridad.
«Si yo tengo salud y tengo vida le estoy demostrando a ella que soy una mujer que puede pasar, al igual que mis compañeros (25 personas) esto (el circuito). Eso es lo que ella va a ver, eso es lo que yo quiero que vea de mí, ‘que mi mamá se cayó y se levantó, mi mamá pudo, ¡yo puedo!’. Yo quiero ser el mejor ejemplo para ella».
Este show también hizo enfrentar uno de sus mayores miedos a la venezolana, que era mostrar una cicatriz que le quedó tras sufrir un accidente que pudo costarle la vida.
«Yo tuve un accidente en moto hace 15 años que casi me cuesta mi vida. Tengo una cicatriz en mi cuerpo muy grande. Yo era modelo siendo muy ‘chama’ y yo nunca me ponía shortcitos, yo nunca mostraba la parte de atrás de mi cuerpo. Cuando yo vi los uniformes de este programa entré en pánico, porque me va a tocar ponerme un uniforme donde me van a ver una cicatriz, donde voy a correr y no puedo estar de que ‘no se me va a ver’.
«Busqué la palabra ‘Guerrera’ y me tatué en mi cicatriz esa palabra y ayer mi short se subía, mi cicatriz se veía por todos los andamios y eso no fue la limitante, porque esa cicatriz me dice que hace quince años pude perder mi vida y ¡mira dónde estoy!».
Erika Uribe y Lalo Carrasco/MezcalTV
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