18 AGO (MIA) .- A punto de cumplir 57 años el próximo 29 de agosto, Lucero promociona su álbum «Conexión Mexicana» con temas originales y algunas versiones, y aprovecha para mirar atrás y analizar cómo ha cambiado, lo que ha aprendido a valorar y también lo que si pudiera, volvería a vivir.
– Cuando haces balance, ¿qué sientes que has aprendido?
A valorar muchísimo lo que soy y lo que tengo. Y creo que eso es últimamente, porque cuando eres más joven, al menos a mí me pasaba, como que no alcanzaba a dimensionar la calidad y cantidad de cosas que me pasan y me han pasado. La verdad es que podría decir que todas son muy, muy buenas y si hago un balance siempre son positivísimas y creo que he aprendido a valorar más, porque conforme vas creciendo, pues es lógico que te va quedando menos tiempo para adelante, ¿no?
«O sea, ya vas diciendo: ‘Oye, pues ya llevo mucho más de la mitad del camino recorrido’ y empiezas a darte cuenta de otras cosas».
Ahora, es una mujer más satisfecha consigo misma.
«He valorado mucho en recientes tiempos la mujer que hoy soy, las decisiones que he tomado. Me siento muy completa, satisfecha con todo lo que he ido acumulando en mi vida.
«Y creo que también eso es muy bueno, porque cuando te empiezas a arrepentir o empiezas a sentir culpa, sufres y te empiezas a agobiar mucho».
– Si pudieras volver atrás, ¿qué momento de tu vida te gustaría volver a vivir?
Cuando mis hijos eran chiquititos, o sea, cuando eran bebés, cuando tenían como tal vez, no sé si unos 2, 3 añitos, porque empiezas a descubrir tantas cosas y te empiezas a ver como madre, como mujer. Era una etapa tan linda, tan dulce.
«Evidentemente, pues claro que tienes la juventud también, la energía que bueno, esa siento que no se me ha ido, porque me siento muy bien siempre. Pero sí siento que esa etapa de los niños chiquitos es super linda y como que más despreocupada.
«Probablemente cuando los hijos crecen estás como más pendiente de otras cosas, pero bueno, pues también cuando eran chiquitos estabas pendiente todo el día de que caminaban, de que no se fueran a golpear, de que qué comían, que no se llevaran a la boca algo… ¡Ay!, pero era una etapa muy linda».
Jennifer García/MezcalTV
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