15 DIC (MIA) .- Ha sido un año difícil y de mucho aprendizaje para Aleyda Ortíz, quien ha vivido muchos retos laborales como la cobertura de «Miss Universo 2025» en Tailandia y la parada de Macy’s de Thanksgiving en Nueva York, además de su trabajo diario como una de las presentadoras de «En Casa con Telemundo»; pero también sufrió lo que supuso ser el escrutinio del público, a raíz de las demandas que enfrenta su esposo por supuesto fraude.
Tras meses en silencio, Aleyda comparte, durante la celebración de la portada de su compañera y amiga Andrea Meza, el aprendizaje de este año y lo que se queda del momento de caos vivido.
– ¿Cuál es la mayor lección que te ha enseñado este año?
¡ Wow! La mayor lección de este año son muchas para mí, tengo que ser honesta. Aprendí que soy más fuerte de lo que pensaba, aprendí que soy muy resiliente, aprendí que soy muy profesional, también que puedo tener mi cabeza en lo que es el trabajo.
«Me llevo también de este año entender quiénes son las verdaderas amistades, quiénes están para ti en las buenas y en las malas. Hay otros aprendizajes y por eso es que no cambiaría nada, porque el mensaje final es que todo pasa para bien. Todo pasa para bien y también, todo pasa.
– Y en concreto, ¿del escándalo que viviste por la demanda a tu esposo?
Hay lecciones que uno tiene que quizás aprender en esta vida, que uno no se las espera, uno no necesariamente sabe que van a llegar, pero llegan y creo que el caos y las situaciones difíciles están ahí para hacernos mejores, para llegar a nuestro próximo nivel y hay que tomarlo con humildad y que tomarlo con una certeza de que todo lo que Dios manda para ti es para bien y por algo, y que uno no la sabe todo.
«Y con esa humildad también, recibir las cosas de Dios para bien, para mal y también celebrar lo malo porque quiere decir que te va a limpiar de algo que quizás tienes que limpiar, una cáscara, algo que tienes que corregir, así que me llevo eso.
«Me llevo que al final también la relación más importante o la conciencia más importante es la que tú tienes con Dios. Quizás yo le daba mucha importancia, mucho peso, a lo que los demás pensaran de mí y no debe de ser así. Lo más importante y quien te debería importar que piense de ti es lo que piensa papito Dios, si tú duermes tranquilo y tu conciencia está tranquila, eso es lo único que tiene que importar. Los demás, ya verán».
Jennifer García/MezcalTV
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