21 SEP (MEX) .- Cinthia Aparicio comparte cómo logra salir adelante de los momentos complicados que puede presentar la vida, como su reciente separación de Alexis Ayala, pues aunque dice que en algún momento se puede sentir triste, ella misma se apapacha para estar mejor y lo complementa con el apoyo que encuentra en su familia y amistades.

«Soy Jarocha, soy ‘Voladora de Papantla’, desde ahí me encanta donde crecí, la familia que tengo, que siempre tengo el apoyo de mis amigos y creo que una solita se tiene que apapachar. Hay días que una está triste, pero no te queda de otra más que levantarte y a seguir, porque nadie va a venir a hacer el trabajo por uno, en la vida, en el trabajo, con la gente ¡nunca!

«O sea la gente te va a apapachar, pero si tú no estás bien contigo creo que es algo que se refleja, entonces yo todos los días trato de agradecer que desperté».

La actriz será la villana de la telenovela «Sabor a Ti… Entre Historias y Secretos» (TelevisaUnivision) que estrenará próximamente y donde compartirá créditos con Mario Morán, el primer amigo que tuvo cuando se mudó a la Ciudad de México y todo gracias a su papá.

«Él fue mi primer amigo en la Ciudad de México, estudiamos juntos desde el día número 1 en el CEA.

«Resulta que él era mi vecino y el primer día de ir al CEA, una noche antes nos conocemos por mi papá, porque se encontraron y se dijeron ‘¡ay, es que entro al CEA!’ y ‘¡ah, mi hija también’ y ya me lo presenta, y nos fuimos juntos a nuestro primer día de escuelita

«Quedamos en el mismo salón, entonces tenemos ya 14 años de conocernos y es nuestro primer proyecto juntos, o sea, no habíamos trabajado en este tiempo juntos y verlo así y él que me vea así, es muy bonito para los dos».

«Todas las mañanas era de ‘¡córrele, Cinthita!’ ya sabes, para llegar a las clases del CEA, pero han sido demasiadas experiencias con Mario, hemos tocado puertas desde hace tantos años, estudiado, talachando».

Gracias a este proyecto ha podido cumplir uno de los sueños que tenía de pequeña.

«Con César Évora yo de chiquita decía, cuando yo iba a estudiar, a mí me encantaría un día trabajar con ese señor, como que era uno de mis sueños.

«Y el día que estuve ahí, y que era mi primera escena, fue como un baldazo de agua decir ‘¡wow, estoy con César, estoy haciendo mi primer escena con César Évora!’; entonces sí fue como un apapacho para mí, de decir ‘ok, ahí vas, vas por el buen camino'».

Erika Uribe y Lalo Carrasco/MezcalTV

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