24 FEB (MEX) .- Cecilia Galliano confiesa que en los últimos días se ha sentido deprimida y hasta ha considerado acercarse a un profesional para que la ayude en esta etapa. Y es que ahora que su hijo Santiago se fue a estudiar fuera del país y su hija Valentina le dijo que se iría a vivir sola, la actriz se dio cuenta que se quedaría sola y que su vida se enfocaba sólo en sus hijos.
«Me agarró este fin de semana, así como que entendí que se habían ido todos mis hijos; ¡perdón que los agarre de terapia!..
«Yo me hacía muy la de ‘¡yo puedo, yo puedo!’. Cuando se fue Santiago dije ‘está bien, yo me fui a los 15 (años) ¡que vuele, que vuele’! Vale, volvió de España, vivió este año conmigo y me sentó muy seria y me dijo ‘Mamá, ya me voy a ir a vivir sola, ya necesito mi libertad, experimentar mis cosas’, y yo así ‘¿cómo, pero si podemos vivir las dos? Me respondió ‘no’ y yo ‘bueno, ¡claro!’, me hice la superada y entonces el fin de semana empecé a ver que se llevaba cosas.
«Yo crié a mi hija desde los 22 años y me di cuenta que sólo había trabajado y criado a mis hijos, entonces yo decía ‘¿con quién voy a ir al cine si no voy con Vale?, ¿con quién voy a comer si no voy con Santi? y dije ¡mier… necesito una coach emocional!».
Cecilia encabeza junto con Gaby Spanic, Sabine Moussier, Lorena Herrera, entre otras, la puesta en escena «Brujas», con la que recorrerán varias ciudades en territorio estadounidense próximamente, y donde la argentina compartió que está conociendo a un nuevo galán, menor que ella.
«Estoy conociendo (un hombre), les digo para que no empiecen a decir ¡ay, sale con tal!, porque no, me lo van a espantar, déjenlo tranquilo.
«Estoy contenta, estoy bien. La verdad es que tengo mucho trabajo, entonces nos cuesta mucho congeniar, pero estoy contenta. Creo que tiene mucha paciencia, como que entiende cosas que no debería de entender y las entiende, entonces eso a mí me da mucha paz.
«Es un poquito menor, pero piensa como más maduro. He tenido algunos mayores y son bastantes chiquilines, y él, la verdad, sí es como que ‘está bien'».
– ¿A qué te refieres con chiquilines?
O sea, inmaduros de la mente.
«¡Ah! También me han tocado algunos», responde entre risas tras entender el doble sentido de «chiquilines».
Erika Uribe y Lalo Carrasco/MezcalTV
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