12 OCT (MEX) .- Eduardo Santamarina asegura que el nepotismo no sirve para impulsar la carrera de un actor, pues el trabajo de la persona se muestra en pantalla o en el escenario y es difícil engañar al público y la prensa, por eso dice que no puede haber ‘nepo babies’ actores.
«Hay profesiones en donde no aplica. A lo mejor si yo estoy en una empresa y quiero tener a mi hijo de vicepresidente, entonces te digo ‘éste es un bueno para nada, haz tú el trabajo y tú nada más fírmalo como que lo hiciste tú’; entonces nada más sale uno, da la cara y dice ‘sí lo hice’, pero no es cierto.
«Pero por ejemplo, en mi chamba estás al aire, estás en una obra de teatro y el público es el que manda. Ustedes como medios también, la prensa (puede decir) ‘¡oye, éste no sabe ni siquiera hablar!’; entonces hay profesiones en las que no puedes, por más que tengas las relaciones, que conozcas productores y directores, ‘oye, te voy a echar la mano’.
«Mejor ni le eches la mano, que haga casting, que se lo gane como nos lo ganamos su mamá y yo».
El esposo de Mayrín Villanueva fue testigo con su propia familia de que si no hay talento para actuar, no tienes oportunidad para iniciar una carrera artística.
«Yo lo viví en carne propia con mis hermanos. Como yo empecé mi carrera y me empezó a ir muy bien, pues mis hermanos los más chicos, Maricarmen y Juan, dijeron ‘¡ah, yo también, qué fácil!’, ‘yo también quiero entrar al CEA’; yo les dije ‘¿quieren entrar al CEA?, pues tienen que hacer casting como yo’.
«Obviamente hicieron el casting y ¿qué crees?, no lo pasaron y mira, ahorita ya cada quién está feliz y haciendo otras cosas, ¡tan, tan!».
El actor que encabeza «Sabor a Ti… Entre Historias y Secretos» (TelevisaUnivision), ya al aire en Estados Unidos, cuenta cómo ha logrado en conjunto con su ex Itatí Cantoral que sus hijos José Eduardo y Roberto Miguel tengan presente la importancia de trabajar para ganarse las cosas. Incluso recuerda que él viene de una familia clase media, donde su mamá les asignaba labores de casa.
«Mis hijos tienen el ejemplo de su abuelo Roberto Cantoral, él fue una figura mundial. Él empezó a cantar con su hermano en los camiones, se subían con sus guitarras y a cantar, por eso todos los éxitos que tuvo y todos los trofeos que ganó, innumerables, se los dedicó a la Virgen de Guadalupe; él era Guadalupano, Guadalupano de cepa. Ese es el ejemplo que tienen sus hijos, en el caso de la mamá de mis hijos y sus hermanos y todo eso lo inculcó a mis hijos, obviamente».
«Pero también en donde mi mamá dijo ‘yo tengo cinco hijos, no tengo quien me ayude a hacer los quehaceres domésticos’, entonces todas las semanas pegaba un rol de actividades en el refrigerador. Entonces lo que sí hacía mi mamá, que no lo hacíamos nosotros, era lavar, planchar y hacer la comida, pero nuestro cuarto, el perro, el jardín, el carro, los mandados, lavar las ventanas, todo el aseo de la casa, el baño, las recámaras, todo lo teníamos que hacer entre yo y mis cuatro hermanos, y nos íbamos cambiando.
«Ahí era donde había el famoso ‘domingo’ (dinero para el fin de semana), pero nos lo teníamos que ganar, si no, no había ‘domingo'».





