16 JUL (MIA) .- Mayrín Villanueva y Gabriel Soto vuelven a trabajar juntos como protagonistas de «Corazón de Oro» (TelevisaUnivision), de estreno en Estados Unidos. Los actores, quienes se conocen desde los 18 años, recordaron anécdotas del pasado y de dónde viene el cariño que se profesan.

«Nosotros tenemos de conocernos ya muchísimos años, como treinta años», afirma Mayrín.

«Nuestros primeros trabajos como modelos, que empezamos como modelos, haciendo comerciales y todo, los hicimos Mayrín y yo y nos conocemos desde que tenemos 17, 18 años, así que es toda una vida y es increíble volver a coincidir», añade Gabriel.

– Mayrín, ¿qué recuerdas del Gabriel de esos años?
Para nosotros es «el loquito del parque», porque siempre hace ejercicio a la hora de la comida, siempre está en el parque tomando el sol, pero cuando éramos chavitos leía, ¿verdad que sí leías mucho? Sí, o yo tenía en la cabeza…

«Estaba estudiando en la universidad», dice Gabriel.

«Entonces se sentaba en el parque y se ponía a leer y así; entonces, como que esa era mi imagen de cuando estábamos chavitos haciendo un comercial que ya ni me acuerdo de qué», cuenta Mayrín. 

«De chicles era, creo. Sí, sí, ¿verdad?», continúa Gabriel.

«Era de un chicle, según yo sí. Y, y como que yo tengo esa imagen de Gabriel».

– Gabriel, ¿qué recuerdas de esa época de Mayrín?
Con todo respeto a mi gran amigo Eduardo Santamarina, Mayrín era una… un monumento de mujer. Bueno, lo sigue siendo. ¿Era?, ¡noo! Lo sigue siendo, pero, pero era, ¿eh? De verdad era de las modelos, de las top models de México, hacía todos los comerciales y aparte sumamente carismática, simpática y con un corazón de verdad, un corazón de oro. 

«Siempre ha sido una mujer despampanantemente, guapa y bella y con una luz propia increíble, así, con un carisma fuera de serie. Y siempre lo fue así, todos admiramos y admirábamos y queremos y amamos a Mayrín Villanueva», señala Gabriel.

– ¿Con este cariño que se tienen, se consiguen mejores resultados?
Sí, yo creo que siempre tiene que ver mucho el ambiente y el amor y el cariño que se le pone en la fabricación de una historia. Y esta está hecho con todos los ingredientes perfectos y hechos con el mayor corazón que hay.

«A veces yo veo parejas que dices: No, estos no se quieren, pero ni poquito, se odian y se nota, ¿verdad?».

Jennifer García/MezcalTV

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