03 FEB (MEX) .- Ingrid Martz compartió en octubre pasado que su matrimonio con Rodrigo Luque había terminado desde hace dos años, pero seguían viviendo juntos en aquel momento por el bien de su hija Martina; sin embargo, las cosas ya han cambiado, pues en diciembre la pareja se separó y ya iniciaron el proceso de divorcio.

«Ahorita estamos justo en este trámite legal de pesadilla. Ya estamos viviendo en casas separadas, porque lo que les había comentado era que vivíamos en el mismo hogar, que había sido muy difícil para los dos tomar esta decisión por no separarnos de nuestra hija; o sea, nada más de pensar ‘cómo voy a pasar un fin de semana sin ella’, era sí como que impensable.

«Y de verdad, por lo menos yo voy a hablar por mí. Luché, me quedé en la raya, hice todo lo que pude, di el amor completo para lograr salvar algo que ya no era posible, pero finalmente en el mes de diciembre ya hubo separación de domicilios y estamos en todos los trámites legales, ¡terribles, chicos!».

La actriz explica que su hija está tranquila, pero no sabe si es porque aún no logra entender que sus papás ya están separados.

«Martina es muy chiquita, tiene 6 años, siento que todavía no alcanza a entender. No sé si está en negación porque le duele o todavía no lo alcanza a entender. Anímicamente la veo bien, la veo contenta, la veo alegre.

«Pero de pronto hay cosas que observo y  pienso que no está alcanzando a entender. Todavía me pregunta ‘¿y a qué hora llega?’ o salimos a la escuela y me dice ‘¡ay, ya no está su coche!’.

«Ni me hagas esa cara (dice a un reportero) ¡porque me vas a hacer llorar!».

A Ingrid le costó mucho trabajo tomar la decisión de separarse del padre de su hija, aunque finalmente entendió que era lo mejor para los tres.

«Yo creo que el sacrificio más grande que una madre puede hacer, y no me van a dejar mentir, es el tomar la decisión de separarte. Decir ‘me están arrancando un pedazo del corazón, pero es por su bien’, porque esto (estar juntos) ya no está bien.

«Como que es muy clásico, muy típico que las parejas siguen por los hijos y luego cuando los hijos crecen era de ‘¡no!, ¿por qué no se divorciaron antes?, ¡era horrible con ustedes juntos!’; yo no quería llegar a ese punto».

Erika Uribe y Lalo Carrasco/MezcalTV

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