11 MAY (MEX) .- Han pasado más de tres décadas desde que Guillermo del Toro sacó a la luz la película «Mimic» y, aunque la opinión general del público fue buena, él confiesa que hubo dos personas que por poco hacen que no se llevara a cabo.

En entrevista para el periódico The Guardian, el cineasta mexicano recordó cuando los hermanos Bob y Harvey Weinstein, productores de cine, hacían todo lo posible para que el largometraje retrasara su filmación. 

«Los Weinstein casi me destruyen. Estuve a punto de ser imposible de financiar y de que me contrataran. Pero habría dado la vida por la película. Siempre me he propuesto no hacer nunca una cinta que no me apasione. Me han ofrecido muchos trabajos por encargo y los he rechazado. Pero definitivamente lo que viví con ellos fue un infierno», dijo Guillermo. 

Para finalizar, el director aseguró que fue gracias al apoyo de la actriz Mira Sorvino y de su hoy colega Quentin Tarantino que los hermanos desistieron de sus hostigamientos hacia él y la filmación pudo continuar su curso sin ningún problema.

Fiera Lasa/Mezcalent.com 

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