05 MAR (MIA) .- Mientras que Ela Velden en la vida real aprendió que no hay que dejarse llevar por la pasión, Alejandra Barros trabaja para mantenerla y Sebastián Rulli asegura estar al cien. Los protagonistas de «Mi Rival» (VIX+), hablan de la controversia en torno al argumento de la telenovela que estrena esta semana en la plataforma digital y confiesan sus vivencias personales en torno a la pasión.

– Madre e hija luchan por el mismo hombre. Es un tema controversial, ¿no?
«Pues sí, sí, es muy controversial, pero me entenderán», bromea Alejandra Barros mostrando a Sebastián Rulli a su lado.

– ¿Cómo hiciste para empatizar con tu personaje?
«Sobre todo las mujeres latinas, una vez que somos mamás como que se nos acaba el ser mujeres y nos convertimos en mamás; y aunque ser madre es lo más maravilloso que me ha pasado, pues ser mujer también implica coquetería, implica cuidarte, implica que te puede gustar alguien y tratando de hacer ese clic (con el personaje), pero no fue fácil», dice Ale.

– Sebastián, tu personaje está entre dos tipos de amores: Uno pasional y otro más racional, ¿con cuál te quedas?
Creo que en la vida todos, al principio, nos sentimos atraídos por un amor pasional. Y luego, con la madurez, te das cuenta que el amor tiene que ser racional, pero como todo hombre, a veces pensamos un poquito menos que las mujeres.

Para Ela, esa pasión que le trae tantos problemas a su personaje, también le ha hecho sufrir a ella en la vida real.

«Lo que me ha traído los amores pasionales son, pues, muchos errores. Yo me he equivocado mucho, problemas, también mucha intensidad y a veces yo confundía justo la intensidad y el amor acá, desmedido y ¡ay! y gritar y sentir y así fuego era para mí como, ¡wow, es que eso es el amor verdadero!

«Y ya conforme he crecido, he descubierto que eso no es amor. El amor es todo lo contrario, el amor es paz, es más de equipo, es más de amigos. Entonces, sí, yo ya he cambiado», afirma Ela.

Para Alejandra Barros la pasión hay que trabajarla y, si es necesario, anima a ir al doctor.

«Yo creo que siempre hay que mantener la pasión viva y buscarle. De repente, digo, igual voy a ser un balconeado aquí, pero llega con la edad la baja de todo esto. Y como me decía a mí mi doctor ‘si no tienes ganas de pasión, no estás bien, tienes que tener ganas’, y muchas veces es hormonal el tema y hay que compensarlo y buscarle, y no es culpa de tu pareja, es culpa de tu química que te está traicionando.

«Entonces, sí necesitamos revisar nuestras hormonas cuando eso empiece a fallar señoras ¡y señores! Porque también a los hombres les pasa, pero se atienden menos».

«No, créanme que yo no sufro mucho de ese problemita», interviene Sebastián entre risas, «no tengo todavía que pensarle demasiado. Lo disfruto al 100. No he tenido que ir al doctor, ¡estoy al cien, jajaja!».